
Y de repente, al estar viendo la película, miles de cuestionamientos acerca de la vida me invadieron por completo.
Lo sensible de la vejez y de las personas enfermas, el cariño que personas prácticamente desconocidas pueden brindar. La vida de cada quién, de cómo le vamos haciendo..... Y lo que más me llegó, es la capacidad de Benjamín de retirarse cuando era necesario.. no un retiro impulsivo ni descabellado, simplemente haciéndose caso y viendo la mejor opción para él y para los de su alrededor. Me pega en mi parte ¨pegada¨en donde me cuesta trabajo retirarme de los momentos, del contacto con los otros, de mis ¨vicios¨de mis ganas de llenarme hasta el tope, en fín no se preocupen mucho amigas, llevaré mi tafil al viaje para dejarlas dormir¡¡
4 comentarios:
JAJAJAJA
Sí, eso del Tafil puede ser una excelente idea.
Pero más allá del Tafil, me gusta tu reflexión sobre la película. En efecto, una lección sobre saberse retirar, sobre encontrar el mejor momento para marcharse. Una fuerte lección para mí también, que tanto me cuesta soltar y despedirme.
Te quiero, Salamandra!
Pues lleva tafil pa dos!!! y sin duda siéntete acompañada, porque yo estoy por iniciarme en el ejercicio de la voluntad, ese que si bien me ha hecho caminar, atreverme, correr riesgos y hasta ir en contra de las leyes establecidas por la buena moral, no sé si será suficiente para dejar mi placentero cigarrito, mi compañero de años, mi amante, mi cómplice... mi peor enemigo. Sé luchar, no soy buena renunciando... haber qué pasa, por lo pronto te acompaño con fuerza, créeme.
Pues entonces, Tafil para todas, no?
Para dejar, para abandonar, para soltar, para fotalecernos (... y para aguantarlas!! Jajajajaja)
Besos con cariño!!
Sin duda una película muy conmovedora, la lección del retiro es maravillosa y sabia. El desprendimiento es todo un tema amiga, a veces me siento tan débil por no poder desprenderme de cosas tan triviales... te acompaño firme en este proceso.
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