miércoles, 22 de octubre de 2008


Aburrida de apoyar a un hombre que exista o no "la crisis", está preocupado, angustiado. He intentado mil veces jalarlo a lo que yo considero LA VIDA y con mucha tristeza reconozco que no lo he logrado. Me preocupa ¿hasta cuando acabaré por tirar la toalla?. Para mí, sólo se vive una vez y la aprovecho para ver a la gente que quiero, para hacer confidencias, para disfrutar de los volcanes, de los árboles, la lluvia, el aire..., ganas de vivir¡¡ para conmoverme con mis hijos, para compartir con mis papás, con mis amigos, para acompañar, para estar y no estar, para amar, abrazar, reír, conocer, llegar al fondo y resurgir, para crecer. ¿Hasta cuando?...

3 comentarios:

Claire dijo...

Como decimos en gestalt, "en la diferencia está el contacto". Recuerda que tu pareja "es muy tierra", necesaria para aterrizar, que si duele? si; que si enoja? también. Pero necesaria para alguien que vive en el aire amiga.
Que felicidad tan grande que hayas venido, gracias por todo.

Marciana dijo...

Estar con otro, creo a ratos, es un asunto de ritmos, no podríamos tener el mismo, sería un caos: si agarro a otro azotado igual que yo mi vida toda sería melancólica, un baño de tristeza gris. Necesito otro ritmo que me levante, necesito calmar al otro con mi forma pausada...creo que el arte está en lograr una danza común, en lograr bailar a pesar de la diferencia y gracias a la diferencia, a pesar incluso de sentir por momentos que lograr este baile común es una tarea titánica. Suerte amiga...

Hummingbird dijo...

Hasta que sea necesario, mi querida Salamandra.
Y con esto no quiero decir que te sacrifiques pasivamente y que esperes. Quiero decir que hasta que sea necesario para él retomar las riendas, saberse fuerte.
Mientras tanto, quizá tu fuerza, tu "empuje", tus ganas de vivir, tu capacidad de conmoverte son un recordario para él de que hay vida allá afuera.
Como dice Marciana, es cuestión de ritmos, y seguramente ambos son maestros, uno para el otro, de ritmos diferentes.