
Nunca me imaginé que el jueves pasado iba a ser la última vez.... Siento que todo el tiempo me surgen imágenes de mi vida en donde tu formabas una parte importante. Tenerte era como una raíz fuerte, me llenaba de orgullo tu manera tan abierta, vanguardista, tu inteligencia y lucidez. Me quedo triste, con el vacío que me dejas y a la vez llena de recuerdos. Admiro y aprendo de ti tu manera de estar en la vida, tus ganas de aprender, de vivir, de comprtir. Estoy aprendiendo a vivir con el recuerdo de tu estar aquí. Apenas una semana.. y yo sintiendo cosas muy diferentes, te extraño, te recuerdo con mucho cariño. Valoro estar viva, me siento vulnerable ante la muerte, miles de miedos me atacan, me siento frágil, con la certeza de que la muerte está cerca, queriendo cuidar a mis seres queridos, disfrutándolos más, valorando los momentos en los que comparto y queriendo que ya nada cambie, no por el momento, aunque sé que es imposible, que no puedo tener el control. Por otro lado me siento como escalando y llendo para arriba en ésta subida generacional, como más madura, más mujer. Tu ausencia me hace estar más presente. Gracias por tu amor, por tus enseñanzas, veo mi palmera a la entrada de mi casa que me regalaste de cumpleaños y la veo más frondosa, me acuerdo de tí, me caliento mi té en el microondas que me regalaste y me acuerdo de tí. Te quedas en mi corazón, en mi historia, en mi recuerdo. Sé que escogiste el mejor momento, siempre gozando de la vida y tu muerte fué también de una forma maravillosa, justo a tu estilo, disfrutando hasta el último momento... Gracias abue. TE QUIERO¡¡


